Mario Moreno “Cantinflas”, nacido el 12 de agosto de 1911 en Ciudad de México y fallecido el 20 de abril de 1993, es recordado como uno de los íconos más grandes del cine y la cultura popular mexicana. Su personaje, el “pelado” de barrio, con un lenguaje enredado pero ingenioso, se convirtió en símbolo nacional y en referente internacional del humor.
Con películas como Ahí está el detalle (1940), El Padrecito (1964) o La vuelta al mundo en 80 días (1956), con la que ganó un Globo de Oro, Cantinflas logró trascender fronteras y ser llamado el “Charles Chaplin mexicano”. Su estilo único dio origen al verbo “cantinflear”, reconocido por la Real Academia Española como hablar de forma disparatada sin decir nada claro. Además de actor, fue filántropo y sindicalista, defendiendo causas sociales y a los trabajadores del cine. Su legado permanece vivo en la memoria colectiva, en la televisión y en plataformas digitales, donde nuevas generaciones siguen descubriendo su humor y su crítica social. Cada 20 de abril se recuerda no solo su partida, sino la huella imborrable que dejó en el idioma, la cultura y la identidad de México.



